sábado, 19 de febrero de 2011

Historia de las 18 originales provincias (cacicatos) de la isla de Cuba.

Para el año 1513, el ya Gobernador de la Isla de Cuba, Don Diego Velázquez de Cuellar, dispone que salieran Pánfilo de Narváez y Bartolomé de las Casas, al reconocimiento de las tierras interiores de la isla de Cuba con la intensión de tener un conocimiento más amplio de su población, estimando los comisionado que la isla de cuba poseía unos 200 mil habitantes, que para su sorpresa estaban ya divididos en provincias, de las cuales reconocieron: Baracoa, Ornafay, Maisi, Bayaquitiri, Guacabayabo, Macaca, Maiye, Guaimaya, Quiamaros, Bayamo, Camagüey, Jagua, Sabaneque, Mangon, Cueiba, Guamuhaya, Habana y Haniguanica, y que eran dominadas por caciques, que sus casas eran de madera y paja, o pencas de guano, que sus camas consistían en redes tejidas con un material parecido al algodón, y los nativos llamaban “hamacas” , y se tapaban con mantas de la misma hechura. Su comida se basaba en granos y raíces "yacas" con la que hacían una masa que llamaban “casabe”, y además les vieron comer, peces, hutías, higuanas, guaniquinagues (perros pequenos), que cocinaban con fuego que obtenían frotando dos pedazos de madera. Las armas que poseían eran varas de madera que endurecían al fuego y en cuyas puntas ataban dientes de pescados. No hallaron en toda la isla ganado alguno. Cazaban con destreza, lo mismo a lanza que con otras formas, sumergiéndose en las aguas y agarrando peces con las manos o echando comida a la aves sobre las agua por muchos días hasta que esta venían a comer tranquilas, entonces se sumergían en el agua con una especie de corteza de cocotero sobre sus cabezas y cuando un ave se posaba la atrapaban por las patas a mano y la sumergían en agua. Para la pesca y transporte por agua usaban canoas que construían con pedernales porque desconocían el hierro y se notaba que vivían los de una provincia con los de las otras en perfecta tranquilidad.

Como dato curioso y cito: (Tomo 2do de Los tres primeros historiadores de la isla de Cuba pagina 145) Pánfilo de Narváez hombre ambicioso e intrigante estaba acabado de llegar de Jamaica con 30 hombres, atraído a la isla por la fama de la expedición de Diego Velázquez. Una vez comisionado por Velázquez con Bartolomé de la Casas para el reconocimiento de la Isla, se adentro en la espesa maleza de la zona recién nombrada Villa de Baracoa (Fundación 1512) e iban sus hombres al principio de la expedición a pie, solo Pánfilo montaba una yegua de tamaño alto y sangre bravía que al parecer aun poseía carencia de doma, porque daba saltos y relinchos inesperados, por lo que tenía que ir al frente. El comportamiento de la yegua espantaba a los indios que nunca habían visto un cuadrúpedo tan grande y le miraban intimidados. Habiendo llegado a una caserío Indio donde decidieron pasar la noche, y una vez entrados en el sueño, fueron sorprendidos por los alaridos que emiten los indios, que llegaban en todas direcciones, y conociendo que estaban atacándolos para despojarlos de sus cosas, mando Narváez a ensillar su yegua y le pusieron un cinto de cascabeles en el arzón de la silla y en camisa monto en ella. Con solo dar cuatro carreras fue tal el espanto de los indios que huyeron despavoridos.

(¿De cuál de las provincia de Cuba me dijiste que era tu?)

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